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Reducido tras entrar a tiros en un supermercado de Ourense para atracarlo

La rápida intervención policial permitió detener al ladrón, un vecino de la zona con problemas psicológicos y armado con una escopeta

Exterior del supermercado donde se produjo el tiroteo. BRAIS LORENZO (EFE)

Exterior del supermercado donde se produjo el tiroteo. BRAIS LORENZO (EFE)

Tremendo susto en un supermercado de la zona universitaria de Ourense. Un hombre armado con una escopeta entró en un Mercadona y efectuó varios disparos al aire. Por suerte no hubo heridos. 

La rápida intervención policial permitió detener al atracador, un vecino de la zona que, según informa La Región, tendría problemas psicológicos. Este mismo medio indica que un empleado del supermercado le escuchó decir en árabe "Alá es grande" antes de empezar a efectuar los disparos, mientras que otro testigo señala que gritó algo en euskera.

El tiroteo se produjo en un establecimiento de la cadena de supermercados en el barrio de As Lagoas poco después de las 14:00 horas, momento en que varias personas se encontraban haciendo compras.

Fuentes de la investigación precisaron que el hombre accedió con una mochila en la que portaba una escopeta de cañones paralelos con la que efectuó al menos cuatro disparos, tanto dentro como fuera del supermercado, uno de ellos dirigido a una agente de la Policía local cuando intentaba neutralizarlo.

El individuo arrestado, de 35 y natural de Bilbao, residía desde hace unos seis meses en la zona y solía comprar en dicho supermercado, según los vecinos de la zona. No pasará a disposición judicial hasta que la Policía realice un registro de su domicilio. Fuentes policiales no descartan que el juzgado ordene un estudio psiquiátrico al hombre para dirimir las causas que le llevaron a protagonizar este incidente.

EVACUACIÓN DEL LOCAL Y DETENCIÓN. Cuando los trabajadores del supermercado intentaban evacuar las instalaciones después de los disparos, un agente de la Policía local que estaba fuera de servicio observó "una avalancha de gente" en las puertas del establecimiento y tras identificarse ayudó en la evacuación del local.

La Policía Nacional ha confirmado que fue este propio agente el que se puso en contacto con la Comisaría para informar de que había un hombre con una escopeta en el interior del supermercado.

El agente de la Policía Local, Carlos Pérez, ha señalado que pudo ver a través de la cristalera de entrada al hombre "con una mochila en una mano y una escopeta de caza abierta en la otra". En ese momento se identificó como agente de policía y le conminó a dejar el arma.

Además, ha relatado que en un primer momento el detenido se dio la vuelta y disparó contra un cartel, pero que tras un segundo intento para que depusiera el arma apuntó en su dirección y disparó. Ese disparo fue el que impactó contra la cristalera de la puerta corredera de entrada al centro comercial, tras la que se encontraba el policía local.

El agente abandonó la entrada del supermercado y esperó la llegada de la Policía Nacional, custodiando la puerta para evitar la huida del autor de los disparos. A su llegada, la Policía Nacional acordonó la zona con varias dotaciones para evitar la huida del hombre y para evitar que se acercase nadie a la zona, ya que el suceso coincidió con la hora de salida de muchos estudiantes universitarios y de colegios cercanos.

A continuación, un miembro de la Policía Nacional y el policía local entraron al interior del local. En ese momento el detenido se dirigió con un plátano y un cigarrillo en la mano a la línea de cajas, donde se tiró al suelo para que lo detuviesen. Fuentes de la Policía Nacional han confirmado que en un primer registro se encontraron en sus bolsillos 1.200 euros que había cogido de una caja y varios cartuchos de escopeta.

El agente de la Policía Local ha constatado que "si el detenido hubiera querido disparar a la gente podría haber hecho mucho daño cuando llegó el tropel de gente a la entrada".

OTRA TESTIGO. Una testigo de lo ocurrido, Elena Alvarez Martínez, afirmó que al principio pensaba que era "una broma" y no le dio "importancia" porque había visto a unos niños reírse, pero después se percató de lo ocurrido y consiguió esconderse, junto con otras personas, en un almacén junto a la pescadería.

Al respecto, afirmó que sentían "mucho miedo", que la gente estaba "llorando" y que se pasaron "media hora escondidos" sin saber si "había gente viva o muerta", porque escucharon varios disparos.

Esta misma mujer ha dicho que había entendido al hombre lanzar alguna proclama cuando entró, pero otra testigo que estaba al lado del ahora detenido, que ha preferido no identificarse, aseguró que no es capaz de identificar lo que dijo.

En todo caso, las pistas actuales de la investigación no apuntan a que se trate de un acto con fines políticos o religiosos.