de actualidad
Marcelo Marcelo
HISTORIAS DE LUGO 
Votacion: 
5 (1 voto)
0

Los únicos fósiles gallegos de un mamut aparecieron en O Incio

Una muela de niño y el cráneo de una mujer, hallados en cuevas de Becerreá y O Courel, son los restos humanos más antiguos de Galicia

Mamut. AEP

Mamut. AEP

La prehistoria lucense atesora los fósiles humanos y animales más antiguos de Galicia y, en algunos casos, también del resto del país. A la cabeza de este ranking, están los únicos restos de un mamut en Galicia, aparecidos de forma casual en Buxán , O Incio, y que se exhiben en el Museo de Historia Natural Luis Iglesias, de la USC. Estos fósiles -datados en la última glaciación de la Edad de Hielo, entre 115.000 y 25.000 años atrás- fueron hallados en 1961, en una cantera de caliza durante las tareas de extracción de piedra para la fábrica de cemento de Oural. Los restos aparecieron mezclados con arcilla en el interior de una grieta rocosa.

Manadas de mamuts pudieron haberse establecido, en la última glaciación, en tierras de Sarria y el valle del Lemos


El jefe de la cantera, Ramón Pedreño, se dio cuenta de que debían de pertenecer a alguna especie extinguida de gran tamaño y comunicó el descubrimiento al geólogo Isidro Parga Pondal, accionista de la empresa cementera. Al examinar las piezas, el científico constató que se trataba de dos molares y fragmentos de vértebras y huesos de un mamut lanudo.

Un estudio publicado por los paleontólogos Diego Álvarez-Lao y Nuria García en la revista Quaternary Science Reviews explica que el mamut lanudo migró del norte y centro de Europa hacia el sur al helarse la superficie de la Tierra y no tener pastos.

A su vez, Eugenio Torre Enciso -investigador del Laboratorio Xeolóxico de Laxe, A Coruña- concluye que en O Incio habría rebaños de mamuts. "Estas manadas se habrían establecido, en la última glaciación, en estas cuencas bajas, pantanosas de Sarria y Lemos, donde estos herbívoros encontrarían alimento", asegura en Notas y comunicaciones del Instituto Geológico y Minero de España.

Elba, la pastora del Mesolítico lucense, tenía intolerancia a la lactosa y sufría artrosis y un fuerte dolor dental



El investigador presupone que el mamut en cuestión habría pasado de una cuenca a otra y "cayó en la zanja abierta entre los grandes peñascos calizos de Buxán". A su vez, Torre se extraña de que no hubiesen aparecido los colmillos, de los que sospecha "que quedasen retenidos a poca profundidad".


MUELA. El segundo resto más antiguo de la Prehistoria lucense es la muela de leche, que data de hace 17.000 años, en el Paleolítico, y que fue hallada en la cueva de Valdavara, Becerreá, por el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes) y la Universidad de Santiago (USC). Esta muela constituye el fósil humano más antiguo descubierto hasta el momento en Galicia y el primer resto humano del Paleolítico encontrado en la comunidad.


ELBA. Los restos de la pastora del Mesolítico, que se cayó en una cueva de Chan de Lindeiro, en O Courel, cuando iba con tres uros (toros prehistóricos), tienen también una gran relevancia. La mujer -a la que los investigadores llamaron Elba, nombre celta que significa "la que viene de las montañas", y cuyo cráneo fue reconstruido hasta el punto de dibujar su posible rostro- caminaba, hace 9.300 años, con los tres uros (uno de ellos con una cornamenta de más de dos metros) y se cayó, desde una altura de 15 metros, en una cueva tras abrirse su techumbre por el peso de la nieve.

Sus restos fueron estudiados por Juan Ramón Vidal Romaní, catedrático de Geología en la Universidade da Coruña; el antropólogo forense Fernando Serrulla y personal del Instituto Universitario de Xeoloxía Isidro Parga Pondal.

Elba fue sometida a un análisis genético, que demostró que tenía los ojos y el pelo oscuros, era intolerante a la lactosa, medía metro y medio, padecía artrosis y sufría un fuerte dolor dental.
 

Cova Eirós

Rinoceronte lanudo
Hace 40.000 años que la Cova de Eirós, en Triacastela, fue refugio de rinocerontes lanudos. Así lo demuestran los restos hallados en el yacimiento.

El director de la excavación, Arturo de Lombera, explica esta ubicación en que "se habrían metido en la cueva para protegerse del frío".



Oso y león de las cavernas
La Cova Eirós es uno de los principales yacimientos de Europa de restos del oso de las cavernas, datados de hace 30.000 años. "Aparecieron más de 4.000 restos, de 40 individuos. Se vieron esqueletos completos y dientes de oseznos", dice Arturo de Lombera. También se hallaron clavículas, dientes y extremidades del león de las cavernas y la pantera parda.


Comentarios

fotoLos comentarios enviados fuera del horario de moderación, serán aprobados al día siguiente.

Serán borrados los comentarios que contengan insultos y/o contenidos inadecuados. Para cualquier duda, consulta la guía de comentarios.