La crisis sacude la ensoñación del optimismo. La grave situación requiere del entendimiento Gobierno-PP. Ni un voto más se llevará la palabrería ligera, la mentira a sabiendas, el disimulo de la realidad como huida hacia 2012.
Martinsa-Fadesa es la estrella en una larga lista de desperfectos. Suspensión de pagos, y prueba de vida para la crisis. Las inmobiliarias han sido las primeras en caer dada su dependencia de la construcción, motor de la economía española hasta que el PSOE llegó al poder. Fernando Martín, que saboreó las mieles del éxito al ser el presidente breve del Real Madrid, es un tipo que quiso parecerse a Florentino Pérez y ha terminado siendo objetivo del cobrador del frac. A Fernando Martín le restaba originalidad llamarse como el fallecido jugador de baloncesto del equipo blanco. El tiburón de Martinsa-Fadesa se ha quedado en alevín de río, en claro ejemplo de confiado empresario con cara de despiste al ver que el crédito del ICO que -dicen- le prometió Zapatero no llegaba. Parece mentira que un secretario provincial de UCD como fue Fernando Martín en Valladolid por los 80 se fiara del ZP de campaña, rival ideológico e inventor de la desaceleración acelerada. Muchos votantes se sienten descolocados, como amantes cornudos que se entregaron al zapaterismo de la paz, la libertad y una política izquierdista para crédulos.
Enumerar aquí la larga lista de rotos en política económica puede ser letal para nuestros gobernantes. Equivocarse tanto empieza a parecer sospechoso y ruinoso para los bolsillos de los españoles. Puede que los ciudadanos hayan olvidado la negociación con ETA, el buenismo con ANV y el PCTV que ahora perseguimos o el intento de poner en la calle a De Juana. Pero cuando se trata de supervivencia, los españoles no perdonan. Las encuestas del fuego amigo dan empate y acusan a Zeta de dilapidar la ventaja del 9-M. Lo que pasa es que en la calle se palpa un rumor de cabreo considerable, de rechazo al engaño masivo de la semántica aproximativa. El vergonzoso comportamiento de los sindicatos, sobre todo de UGT, roza el esperpento. Porque en condiciones normales ya hubieran salido a la calle para algo más que hacerle huelgas políticas en Madrid a Esperanza Aguirre.
Por todo ello resulta alarmante que Zapatero se empeñe en hablar con Rajoy de Justicia. Porque si aquí se trata de hacer los deberes, hay para todos. Primero hay que cuadrar las cuentas de la crisis cuanto antes, aunque ya es tarde. Y para que nadie se llame a engaño, propongo que hablen de la salud de España en general: de la crisis, de la Justicia, de lo buenos que hemos sido en la Eurocopa, de los abetos primaverales o del referéndum de Ibarretxe al que se le dejó una irresponsable puerta abierta. El PSOE es un partido con una gran capacidad de transformación de la realidad. Pero ahora estamos ante un problema de confianza y credibilidad, parte esencial de la política en general, y de la economía en particular. Las encuestas revelan que la máxima preocupación de los españoles son la economía y el paro. Y el Gobierno, ocupado en ganar las elecciones, ha pulverizado la credibilidad que ganó acuñando la famosa frase de "nos merecemos un gobierno que no mienta".
Telefónica es empresa puntera en España. Botin y el Santander están ahí, comprando para crecer. Y el Corte Inglés vende a duras penas las rebajas del 70 por ciento. En una reunión de altos ejecutivos se dijo que 100.000 pisos menos son 100.000 teléfonos fijos menos, miles de ADSL menos, miles de vitrocerámicas menos, menos neveras, menos televisores, menos fontaneros y electricistas, menos albañiles, menos cemento y menos de todo. Porque eso significa que se resienten otros sectores, se resiente el transporte, se resiente el consumo y se genera paro. Si el Sr. Solbes, con su pinta de despistado sabio, no ha sido capaz de hacer entrar en razón a Zapatero con esta sencilla regla de tres estamos en serio peligro. Porque 2009 será peor y esto ya no es alarmismo ni catastrofismo ni antipatriotismo ni pesimismo. Es la percepción real de una crisis que algunos no supieron o no quisieron leer.
20/07/2008