Dice el experto que la importancia de Estévez Piña radica en su pertenencia a las “fuerzas vivas” de la zona del Baixo Miño durante los años 70. Fue miembro de la Cámara de Comercio Industria e Navegación de Tui, fundador da Asociación Amigos de Tui, de la Organización do Centro Cultural e Social Luso Galaico, socio de la Agrupación Fotográfica Galega y corresponsal del Faro de Vigo en Tui y Portugal, entre muchas otras ocupaciones en la vida pública.
Compromiso en Super8
A nivel cinematográfico, el reconocimiento que recibe viene dado por formar parte de ese “movimiento amateur de cine en Super8 que se empezó a utilizar en los años 70 para la intervención política”, dice Pérez Perucha. Pere Portabella, Imanol Uribe, Bardem. Muchos fueron los que hicieron del Super8 algo más que un formato en el que grabar las vacaciones familiares, una herramienta del compromiso político.
Un movimiento que, según afirma Pérez Perucha, no duró mucho. Pronto apareció el 16 milímetros, un formato más caro pero más duradero y con más posibilidades. Aquellos que después se convirtieron en grandes directores se pasaron a este material. Sin embargo, Estévez Piña “se desanimó o no tuvo medios” para adoptar este nuevo formato, lamenta el presidente de la A. E. H. C. Fue el fin de su carrera como cineasta aficionado.
Pese a corta y amateur, la trayectoria de Estévez Piña nos dejó dos filmes de referencia por su calidad, innovación y compromiso. A Romería da Morte, es un documental que trata la fiesta tradicional de Santa Marta de Ribarteme, en la que los vivos desfilan dentro de ataúdes para cumplir promesas. Más allá de su valor etnográfico, Pérez Perucha destaca lo arriesgado del lenguaje audiovisual de este filme, mérito que le valió el Premio Ramón Daga a la investigación de las nuevas utilizaciones del lenguaje cinematográfico en la comunicación social.
Arreglos cuestionables
Uno de los problemas del Super8 es su caráceter perecedero. En la Gala de Apertura del Filminho A Romería da Morte se proyectará musicado por Miro Casabella. Desde la organización argumentan que la banda sonora está en mal estado. El experto es categórico en cuanto a este remiendo. “No estoy de acuerdo”, afirma. “La película es la que es. Si se musica, será otro título”, asevera.
Argumenta que la calidad no es tan mala, que simplemente hay algunos pasajes, “hablo de pasajes de unos 30 segundos”, que se hacen inaudibles. Aún así dice no ser un asunto de su competencia, sino de la organización del Filminho.
El historiador del cine tampoco está de acuerdo con los motivos que impidieron el estreno de Después del silencio en el año 78. El segundo documental de Piña es un retrato político de la sociedad gallega nos primeros años de la democracia española, con sus traumas e ilusiones. El discurso más difundido dice que no pudo ser presentada en su tiempo por presiones procedentes del entorno de algunos partidos.
Sin embargo Pérez Perucha señala la “difusa ambigüedad” de esta teoría y asegura que “por razones políticas no dejaba de estrenarse nada, o se estrenaba fuera. Y menos a la altura de la Transición”.
Sus sospechas apuntan a que Después del silencio es una película no acabada. “Le falta ajustar y afinar el montaje, no está pulido ni bien organizado”, dice, una tarea que cree que debería haber rematado la Axencia Audiovisual Galega o el Filminho para su estreno.
Aún así destaca su importancia documental, ya que el material audiovisual de archivo de la época que recoge “es valiosísimo”.
Un merecido tributo
Alberto Estévez Piña es, en opinión experta, digno merecedor de este homenaje. Por su “trabajo vocacional”, indica Pérez Perucha, unido al compromiso político y estético.
Y por representar a la perfección en su labor cinematográfica y periodística el espíritu del Filminho. Gallego e hijo de un librero de Vila Nova de Cerveira, Estévez Piña fue un trabajador activista por las relaciones entre las dos orillas del Miño. La unión de dos tierras, mismo objetivo con el que nace esta fiesta del cine gallego y portugués.
Programación
A Romaría da Morte será presentada por Julio Pérez Perucha el día 23 de julio a las 6 de la tarde. Después de esta proyección – de aproximadamente 25 minutos- se estrenará, 30 años después de su montaje, Después del silencio.
En la Gala de Apertura del jueves 24 volverá a proyectarse A Romaría da Morte, esta vez musicada en directo por Miro Casabella, autor de la música original del documental.
23/07/2008