Ciudad de Dios

Rafa Cabeleira

Sobre la reputación

UNA VEZ al año, al poco de comenzar las vacaciones escolares de verano, llegaba a Campelo un veterinario cargado de jeringuillas y unos frasquitos de cristal para vacunar a todos los perros del pueblo contra la temida rabia. Además de un niño, yo era bastante imbécil: las cosas como son[...]

La curandera

Para bajar la fiebre preparaba Adelina un jarabe delicioso. Dicen que extraía la parte carnosa escondida bajo la corteza de los limoneros jóvenes, siempre con la ayuda de un rudimentario bisturí que ella misma había construido uniendo una cuchilla de afeitar y el mango de un viejo cepillo para el pelo[...]

Dos manifestantes se cogen de las mano durante una protesta de invidentes por las medidas de austeridad llevadas a cabo por el gobierno griego y sus prestamistas

Cosas de viejos

AL VIEJO le gusta llevar encima un par de novelitas de bolsillo a los partidos, por lo que pueda pasar. Todavía en casa, se ata con mimo una bufanda con los colores de su equipo que luce un tanto desteñida por el paso implacable de los años y tanto lavado, qué duda cabe, pero todavía está mejor conservada que su propio rostro[...]